25N Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Violencia y migración. ¿Causa o efecto?

Violencia y migración son dos conceptos que normalmente vemos relacionados en las rutas migratorias, cuando el desplazamiento ya se ha producido; demasiadas veces se vulneran los derechos más básicos de las personas desplazadas durante su ruta. Violencia en las fronteras contra las personas que intentan seguir su camino, violencia en los campos de refugiados. Pero la violencia es también uno de los primeros motivos de desplazamiento: guerras, golpes de estado, violencia racial, violencia homófoba, violencia machista.

Según datos del ACNUR, al final de 2020 82.4 millones de personas fueron forzosamente desplazadas como resultado de persecución, conflicto, violencia o violación de derechos humanos. En una situación de crisis siempre vemos un aumento de la violencia contra las mujeres, la pandemia mundial del COVID-19 ha sido un claro y triste ejemplo. La violencia contra las mujeres no emerge de la nada, es el producto de un sistema que perpetúa la discriminación contra ellas, la desigualdad, los roles de género que situan a la mujer en una posición de inferioridad en la sociedad. Las mujeres se ocupan del 75% de todo el trabajo no remunerado en el mundo, esta carga aumenta considerablemente en cualquier situación de crisis empeorando su situación económica, aumentando su posición de vulnerabilidad, desequilibrando la balanza de poder aún más. 

En muchos países las mujeres siguen enfrentándose a matrimonios forzados cuando aún son niñas, mutilación genital femenina, abortos selectivos, trata, explotación sexual; y, en todos los países del mundo, violencia machista y abusos. Cuando estas mujeres dicen basta, deciden dejar atrás su hogar y se desplazan hacia un nuevo destino la violencia contra ellas no se queda atrás. Aquellas mujeres que se ven forzadas a utilizar rutas “irregulares”, sufren en el camino la misma violencia que sus compañeros más, de nuevo, todo tipo de violencias machistas: violaciones, abusos y agresiones sexuales, partos totalmente inseguros, embarazos no deseados o enfermedades de transmisión sexual. Se estima que 1 de cada 5 mujeres refugiadas, o forzosamente desplazadas, han sufrido violencia sexual, pero probablemente la cifra real es mucho mayor.

Si finalmente consiguen llegar y quedarse en el país de acogida, esa misma violencia se manifiesta de nuevo. Muchas mujeres desplazadas se ven abocadas a la precariedad y al abuso proveniente de sus relaciones laborales. Como ya contamos en la charla Vulnerabilización y empoderamiento de las mujeres desplazadas la situación de invisibilización, opresión y vulnerabilidad económica empuja a las mujeres migradas a ejercer trabajos como la limpieza del hogar y cuidados de personas mayores, a veces en la informalidad. Estas dos tareas han sido tradicionalmente asociadas con roles de género femeninos, son sectores muy precarios y no valorados socialmente como deberían precisamente por eso, porque son tareas tradicionalmente asociadas con la figura de la mujer en el hogar. Los trabajos de cuidados son sin embargo imprescindibles para que una sociedad siga funcionando. Este tipo de empleos son muy aislantes y dificultan la oportunidad de asociación que es imprescindible para el empoderamiento de estas mujeres. Os animamos a ver la charla sobre la violencia ejercida contra las mujeres inmigrantes y trabajadoras del hogar que organizamos el pasado viernes 19 de noviembre en San Cugat para conocer más sobre la situación de precariedad de mujeres desplazadas en España y los mecanismos de resiliencia y empoderamiento que han puesto en marcha diversas asociaciones de mujeres al final del post.

El 25 de noviembre de 1960 las hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana, fueron brutalmente asesinadas por orden del dictador Rafael Trujillo. En su memoria y en la de todas las mujeres a las que les han arrebatado la vida se enmarca hoy, 25 de noviembre, el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Desde Refugees Welcome queremos conmemorar este día lanzando un mensaje de sororidad: no estamos solas. La única vía para ganar esta batalla es el feminismo, la única manera es luchando juntas. También queremos exigir la inclusión de perspectivas feministas en las políticas migratorias, en las leyes de extranjería, en la planificación de emergencia ante desastres naturales y humanitarios, y respetar el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular acordado en Marrakech en 2018 ya que todas tenemos derecho a migrar, de una forma segura y digna por la razón que sea, o sin razón alguna, sin que se vulneren nuestros derechos y libres de violencia. 

 

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