Diario de a bordo de Nabil e Iñígo (Parte I)

Iñigo compartió su hogar en Madrid con Nabil durante un año y medio. Aquí puedes leer su experiencia a través de su diario de abordo, que ha querido compartir para combatir prejuicios y animar a más gente a que abra las puertas de su vivienda y de su vida a personas refugiadas.

Nabil: “Me siento muy bien aportando una opinión sobre Iñigo. En el tiempo que tuve la oportunidad de conocerle y compartir techo con él, para mí fue una gran persona. Siempre estaré agradecido porque fue más como un padre que un compañero. Y por muchas cosas que aprendí de él, que me enseñaron a ser cada día una mejor persona y que siempre debemos dejar en el corazón de cada persona que se cruce en nuestro camino. Le deseo lo mejor.”

Intento volver atrás en mi memoria para acordarme de cómo empezó todo. Creo que fue cuando salió aquella fotografía tan mediática del niño ahogado en la playa de Lesbos, la primera vez que oí hablar de la ONG Refugees Welcome. Me acordé de cuando fui a Alemania a estudiar con Erasmus, la residencia de estudiantes donde se suponía que iba a vivir durante el curso escolar no estaba acabada e íbamos a tener un mes de retraso hasta que pudiéramos entrar a vivir. Yo no conocía a nadie en Bayreuth — la ciudad donde fui a estudiar — y la solución era seguir viviendo en el albergue de la juventud que había a las afueras de la ciudad. Unos compañeros de universidad, cuando se enteraron de mi situación, me invitaron a compartir su casa con ellos durante ese mes. Acepté y me sentí integrado en un ambiente inicialmente extraño, en una cultura y en un idioma diferentes para mí.

Evidentemente mi experiencia no es comparable con la de las personas refugiadas que tienen que abandonar sus hogares acuciadas por situaciones extremas: guerra, hambre, violaciones y discriminación. Son personas que se ven obligadas a dejar atrás a su familia, su tierra, sus estudios, sus trabajos; su historia personal. Nadie hace eso voluntariamente, por placer, sino empujado por la necesidad y la incertidumbre.

A menudo, cuando piensas en situaciones históricas te haces preguntas: si yo hubiera estado en la situación de esconder a mi vecino judío en casa, ¿lo hubiera hecho? Es fácil hacerse preguntas hipotéticas que, en realidad, sabes que no tienes que contestar. Pero ahora la pregunta se trasladaba al presente, a mi realidad: ¿estaría dispuesto a compartir mi casa con una persona refugiada? Lo primero que te viene a la cabeza cuando intentas responder son un montón de problemas: “No es el mejor momento”; “solo tengo un cuarto de baño”; “mi intimidad”; “y si no me llevo bien con él”… pero si reflexionas un poco te das cuenta que son solamente excusas. Claro que compartir tu vivienda con una persona que acabas de conocer supone un esfuerzo inicial; es como separar las basuras para el reciclaje, es más fácil tirar todo al mismo cubo y ya está, pero creo que al final el esfuerzo vale la pena.

Así que decidí hacer ese esfuerzo y me mudé de manera temporal a un apartamento de una habitación a otro de dos en el mismo edificio donde vivía. Después otros hipotéticos problemas, que al final solamente son prejuicios, se van solucionando solos con un poco de buena voluntad. Por ejemplo, Nabil- la persona con la que compartí la casa- es una persona muy limpia y ordenada y fui yo el que tuvo que subir el nivel para estar a su altura.

Durante la convivencia pueden surgir problemas, o disputas, y por eso es importante la figura del vínculo local de Refugees Welcome. El vínculo local es la persona que te pone en contacto con la persona con la que vas a compartir vivienda, para que te explique cómo funciona el sistema, resolver dudas, establecer las condiciones de la convivencia, y mediar en los potenciales problemas que puedan surgir. En nuestro caso no necesitamos su mediación; sólo tuvimos un pequeño conflicto respecto a que me avisara de antemano si alguien se iba a quedar a dormir en su habitación, pero lo aclaramos entre nosotros y no volvió a surgir después. Pero es importante saber que puedes contar con esa figura dentro de la organización.

 

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