Hacer voluntariado en Refugees Welcome: una forma diferente de ver la vida

En este blog Raquel A. , voluntaria de Refugees Welcome, nos cuenta su experiencia participando como vínculo local. Según ha relatado, el voluntariado le ha cambiado la forma de ver la vida y relacionarse con las personas, además de haber supuesto una gran experiencia y crecimiento a nivel personal.

En mi caso personal, llevaba años queriendo vivir la experiencia de participar en algún voluntariado a largo plazo, más allá de las veces puntuales y esporádicas que había estado de voluntaria en diferentes campañas. De modo que, en 2020, me decidí a dar el paso, me informé de las labores en distintos tipos de voluntariados, y escogí el que más me llamó la atención o con el que más conexión sentí: Refugees Welcome.

Tenía ganas, motivación e ilusión, pero también incertidumbre y nervios, los cuales fueron desapareciendo a medida que me fui viendo inmersa en el voluntariado.

A día de hoy, sólo puedo decir que tomé una gran decisión que me ha cambiado la forma de ver la vida y de relacionarme con las personas y también ha supuesto una gran experiencia y crecimiento a nivel personal.

Y es aquí cuando me doy cuenta de que hacer voluntariado va mucho más allá de ofrecer una labor o ayuda a un conjunto de personas; es un concepto mucho más amplio, que abarca múltiples y diferentes matices. Genera cambios y beneficios bidireccionales, es decir, tanto en la persona que recibe la labor directa, como en la persona que participa como voluntaria. Incluso, a nivel más general, produce cambios sociales.

Siempre me he considerado una persona de mente abierta, tolerante e inclusiva. Pero, por muy abierto de mente que te consideres, nunca lo serás suficientemente si no te das la oportunidad de vivir experiencias, de sentir en tu propia piel, y de acercarte y conectar con personas y realidades muy diferentes a ti y a tu zona confort.

Además de la mencionada experiencia, hacer este voluntariado me ha permitido conocer, conectar y encajar con unas estupendas personas, puesto que las que empezaron siendo las chicas refugiadas a las que apoyaba como vínculo local desde la ONG, las terminé viendo como amigas a raíz de la relación que se fue forjando.

Para mí, hacer voluntariado ha significado experiencia, aprendizaje, crecimiento, solidaridad, conocimiento, cultura, empoderamiento, unión y conexión con personas y realidades.

A modo de conclusión última, me gustaría destacar que, sin duda, recomendaría hacer voluntariado a cualquier persona. Y creo que después de todo no hace falta dar más explicaciones de por qué.

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