Testimonio de nuestras voluntarias: Esperanza

En este diario de a bordo, Esperanza, una de nuestras voluntarias de Refugees Welcome en Madrid, nos ofrece una visión en primera persona sobre cómo se desarrolla una convivencia en nuestra organización.

Ninguno podíamos esperarnos en aquel inicio del año 2020, cuando la magia de este nuevo “match” comenzaba a asomarse por nuestras ventanas, que esta convivencia iba a resultar tan especial. Y es verdad que todas las historias de convivencia son únicas e irrepetibles, pero esta historia, por las circunstancias que le han acompañado, podemos decir que ha sido realmente extraordinaria.

Isha comenzaba esta aventura tras un bagaje ya largo en España: varios centros de acogida, pisos con habitaciones compartidas, en un momento en el que los recursos disponibles se estaban ya agotando para ella y pagando un alquiler por una habitación compartida en un piso con definitivamente demasiada gente.  Isha es solicitante de asilo en España y como todas las personas, lleva a la espalda una “mochila” dura y pesada que le ha llevado a tomar la decisión extrema de dejar atrás a su familia, a sus pequeños, como única opción para vivir una vida libre, segura y con un futuro mejor.

La mochila, el viaje, la llegada a España y todas las dificultades del proceso de Protección Internacional van agotando la energía de cualquiera; y aunque ella casi nunca lo dice y siempre tiene una sonrisa para los que la acompañamos, yo siento desde el primer encuentro que sería muy positivo poder encontrar al fin un lugar tranquilo donde poder estar sin presión de tiempo, sin incertidumbres, sin tensión…para poder poner los auto-cuidados en el centro, poder mirar hacia dentro, continuar y trabajar, para poder seguir avanzando en su formación lingüística y profesional con el título de Cuidado de Mayores, que ojalá pueda ayudarla al máximo a construir su futuro en España.

Inés  y Alfonso viven en Madrid con sus dos hijos pequeños; los dos han estado involucrados en proyectos de ayuda humanitaria y desarrollo en Camerún y en este momento de sus vidas, en los que las circunstancias personales no les permiten trabajar en el extranjero, quieren seguir contribuyendo a hacer de este mundo un lugar mejor y quieren ayudar y acompañar a alguien que haya llegado a Madrid. Además están convencidos que esta convivencia será un aprendizaje no sólo para ellos, sino que también los niños pueden desde pequeños percibir distintas realidades de nuestra sociedad.

A mí Refugees Welcome España me brinda la oportunidad de tomar el rol de vínculo local en esta historia de convivencia; por afinidad con las partes (gremio sanitario) y por el idioma, tengo la fortuna de ser testigo de excepción de todo el proceso.

Con las dos partes tan entregadas, la reunión de conocimiento pre-mudanza va como la seda, se percibe la ilusión de todos por iniciar esta convivencia y esa misma tarde se concreta fecha y hora que le venga bien a todo el mundo. Y entonces… ocurre: el COVID-19 inunda nuestras vidas, nos confinamos, teletrabajamos, aprendemos una nueva forma de comprar, jugar, hacer deporte… y vivimos a la expectativa sin saber cuánto va a durar esta situación. La mudanza que habíamos pensado fuera para mediados de marzo se retrasa esperando que la situación se normalice… pero viendo que la cosa va para largo y que no sabemos cuánto va a durar, decidimos organizarnos y realizar la mudanza según la nueva normativa. Y la convivencia comienza, y como el confinamiento se mantiene, ¡¡son 24 horas de convivencia!!  

Y claro que es intenso, pero es muy positivo, los seis primeros meses han pasado volando y ninguna de las partes se plantea que esto termine…

 

Isha está feliz, no le cabe la gratitud (y a nadie!). Económicamente está más tranquila, sabe que en este año tan complicado le hubiese resultado casi imposible mantener su alquiler y otros gastos. Pero sin duda lo que más feliz le hace es que después de tanto tiempo, se siente de nuevo en familia. Le encanta sentarse todos y todas juntas, está aprendiendo más español, pero además siente que ellos se interesan por ella, por cómo se siente, por cómo va el día y por si ha podido hablar con sus hijos y familiares en su país de origen en África Occidental. Siente que ha encontrado una nueva familia y que aunque las circunstancias cambien en un futuro y ella encuentre trabajo y pueda vivir en otra casa, este vínculo ya nunca se perderá.  

Inés y Alfonso también están muy contentos con la experiencia y no han dudado mantener el compromiso tras los primeros seis meses. Sienten a Isha como una más, han aprendido mucho de ella, muchas cosas sobre su país y su cultura y tanto ellos como los pequeños disfrutan muchas veces de la comida típica que preparan conjuntamente, ¡¡les encanta!! Consideran que para los niños está siendo una oportunidad maravillosa vivir con alguien que viene de una realidad distinta. Y sobre todo les encanta tener al lado a alguien como Isha, alegre a pesar de las dificultades y siempre pendiente de echar una mano en lo que se necesite. 

Y yo, no puedo más que escribir esto para animaros a más gente a meteros en esta aventura, para agradecer una vez más a Refugees Welcome España por haberme dado la oportunidad de conocer y acompañar a todos y todas en este proceso y por todo lo que aprendo cada día que paseo por El Retiro con Isha y me cuenta de su pasado, su presente y sus sueños futuros. 

– Esperanza

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